La baja nunca llegó a la puerta.
La lista de autorizados vive en el equipo de cada acceso. Si nadie la actualiza ahí, la credencial del que se fue sigue abriendo.
// control de acceso · lectura de patentes
Nadie la dio de baja, porque la lista de quién puede entrar vive dentro del equipo de la puerta. Nosotros instalamos el control de acceso, mantenemos la lista al día y dejamos cada entrada escrita: personas, vehículos y visitas.
// por qué nadie se entera
Tres fallas que no producen ninguna señal: la credencial abre igual, el cuaderno se llena cuando hay alguien, y el timbre suena hasta que alguien deja lo suyo.
La lista de autorizados vive en el equipo de cada acceso. Si nadie la actualiza ahí, la credencial del que se fue sigue abriendo.
Un cuaderno en la garita no dice a qué hora entró cada uno ni si esa credencial seguía habilitada. Alguien entró de madrugada: la pregunta no es si pasó, es quién.
O alguien deja de hacer lo suyo para ir a abrir. El citófono suena, alguien abre, y ahí termina todo: no queda nada escrito.
Una puerta sin registro es una puerta abierta.
// qué hacemos
Las altas y bajas se hacen en el panel y bajan a todos los accesos a la vez. El intento de una credencial dada de baja queda registrado, con hora y puerta.
Sin garita ni cuaderno: la cámara lee la placa, la coteja contra la lista de autorizados y levanta la barrera o no. Lo que no está en la lista queda con patente, hora y foto.
Un portero automático pregunta a quién viene a ver, anuncia y abre; deja hora, motivo y transcripción. Nadie tuvo que estar en la puerta.
El acceso entra al mismo monitoreo El controlador de cada acceso entra al mismo monitoreo que las cámaras y la red: una consulta cada 60 segundos. Si se queda sin comunicación o sin energía se sabe antes de que alguien quede afuera. Y el registro se cruza con las cámaras del mismo recinto: la hora de la puerta es la hora del video.
// en 30 segundos
La misma pieza que va en redes: el daño, por qué nadie se entera, y el mecanismo dibujado paso a paso. Se entiende sin sonido, y con el botón se escucha la explicación.
// en concreto
Personas, contratistas y vehículos se administran desde el panel, no puerta por puerta.
Una credencial revocada deja de abrir y cualquier intento posterior queda registrado.
La cámara identifica el vehículo, consulta la autorización y abre la barrera automáticamente.
El portero pregunta a quién visita, anuncia, abre y registra el resultado.
Hora, acceso, persona o vehículo y resultado quedan disponibles para consulta y auditoría.
Controladores, comunicación y energía se monitorean junto con las cámaras y la red del recinto.
// si todavía no tiene control de acceso
// lo que ya se mantiene así
Se nombra el rubro, nunca el cliente: no publicar quién es ni dónde está es parte del servicio.
El registro de accesos, las patentes y la transcripción del portero son datos personales. Con la Ley 21.719, quien opera el recinto es el responsable del tratamiento y Segtelco actúa como encargado. La retención queda definida por contrato.
// cómo se contrata
Puertas, portones, torniquetes. Si no los tiene contados, la visita lo levanta.
Personal, contratistas, visitas, vehículos. Cada uno pide un acceso distinto.
Si ya hay lectores o barreras, se integran; si no, se instalan. Se dice cuál es cuál.
La propuesta llega como una mensualidad —equipos, instalación y monitoreo— y se dice antes qué queda fuera. La visita para levantar el sitio no tiene costo.
// pedir la revisión
Sin costo y sin compromiso. Si prefiere hablar, estos son los canales.